Florencia, Pisa y Bolonia: Toscana en estado puro

Os explicaros la ruta que hicimos en Noviembre, aprovechando un puente que teníamos, por tres de las ciudades más importantes de la Toscana: Pisa, Florencia y Bolonia. Una escapada de sólo 3 días, pero muy intensos, como casi siempre que viajamos tan pocos días, dormimos poco, caminamos mucho y descubrimos infinidad de rincones.

Día 1 – Pisa y Florencia

Sábado por la mañana, madrugamos y ponemos rumbo al aeropuerto de Girona, desde donde sale nuestro vuelo dirección Pisa. En  1h. 30 minutos aterrizamos en el aeropuerto de destino. Una vez allí nos informamos para llegar al centro de Pisa. Nos comunican que desde marzo de 2017 existe el Pisa Mover, un medio de transporte totalmente automático y electrónico que ofrece una conexión directa entre el aeropuerto y la estación central en menos de 5 minutos por un precio de 2,70€ el billete sencillo y 5,40€ ida/vuelta.

Una vez en la estación central de Pisa, dejamos las maletas en una consigna de equipajes, dónde por 5€ al día puedes dejar tus maletas. Podéis reservar anticipadamente en este enlace: Consigna de MaletasAsí os evitáis las colas y estáis listos para visitar la ciudad. Nos dirigimos andando desde la estación hacia el centro, trayecto de unos 20 minutos, hay una alternativa, ir en bus que en poco tiempo y por solo 1€, te deja muy cerca de la torre.

Con un paseo tranquilo por las bonitas calles de Pisa, mientras vamos comiendo un helado, nos plantamos en la magnífica Piazza dei Miracoli. El lugar más emblemático de la ciudad, donde se encuentra la famosa Torre de Pisa.

Después de hacer mil fotos a la torre y pasear por la zona, decidimos no subir ya que había bastante cola y no disponíamos de mucho tiempo. Así que nos conformamos con las divertidas fotos que hicimos y ver la torre de cerca. Un MOCHITIP: si queréis subir a la torre, el precio de la entrada es de 23€ y incluye la Torre y a la catedral. Recomendamos comprar la entrada por Internet y así evitar las colas. Seguimos visitando la Piazza dei Miracoli, con el Baptisterio y la Catedral.

¿Cómo ir de Pisa a Florencia?

Después de estar un par de horas en la plaza y hacer mil y una fotos, teníamos que irnos hacia la estación otra vez porque nos espera nuestra segunda parada del día, Florencia. Cogimos un bus y en 10 minutos nos dejó en la estación donde recogemos las maletas de las consignas. Allí compramos en una expendedora de tickets un billete del tren a Florencia. Desde la estación central Pisa Centrale sale tres veces cada hora un tren hacia Florencia. 

Los billetes de tren sencillos están disponibles también on-line y cuestan 8,40 euros (un solo trayecto). El recorrido en tren desde Pisa a la estación central de Florencia (Firenze S.M. Novella) tiene una duración de 1 hora.

¿Que ver en Florencia de noche?

Llegamos a las 19:00 horas y nos dirigimos al Hotel Bonifacio. Un pequeño hotel a 10 minutos del centro histórico caminando. Es económico y con un buen bufete para desayunar. Realizamos el check-in, dejamos las maletas en la habitación y decidimos visitar la ciudad de noche. En pleno centro histórico, el corazón medieval de la ciudad, nos encontramos la majestuosa Piazza dei Duomo.

Al finalizar de sacar unas instantáneas en la plaza, seguimos nuestro paseo nocturno y nos dirigimos hacía la Piazza della Republica. Muy famosa por los cafés históricos que se encuentran en ella; como el café Gilliconsiderada la cafetería más grande de Florencia y en el cual sirven dulces muy ricos. Pero es muy caro tomar cualquier bebida o pasteles allí, hay que rascarse un poco la cartera.

Al acabar el paseo decidimos ir a cenar a un restaurante que nos recomendaron y que resultó muy bueno, se llama Birreria Centrale y está en el centro muy cerca de la Piazza della Republica y del Ponte Vecchio. Un local con pasta deliciosa y exquisita carne a un precio económica. Destacar que tienen un gran surtido de  buenas cervezas a presión, un lugar que recomendamos totalmente.

Florencia - Duomo

Florencia de Noche

Después de la buena cena que nos metimos, seguimos paseando por el carismático casco histórico de Florencia para bajar la comida. Y qué mejor manera para hacerlo que acercándonos a otro de los sitios más emblemáticos de la ciudad: el Ponte Vecchio. En escasos minutos andando llegamos, quedamos sorprendidos por el gran ambiente que había y se respiraba.

Ambiente nocturno en el Ponte Vecchio

La temperatura era gélida pero no importaba, un bullicio enorme de gente, cantantes callejeros amenizando la noche, la gente sentada en las escaleras hablando y disfrutando del momento, el puente iluminado. Tienes la sensación de  que se congele el tiempo y que estés en otra época. Una parada totalmente recomendable, tenéis que visitar de noche el Ponte Vecchio, no os arrepentiréis.

Finalizar el día en el Ponte Vecchio, fue una maravilla, te vas a dormir con la sensación de que sólo con este momento ya ha merecido la pena el viaje. Nos dirigimos andando muy relajados y  muy tranquilos hacía el hotel a descansar ya que fue un día con mucho trasiego y movimiento. Necesitamos reponer fuerzas para una nueva jornada.

Día 2 – Florencia

Madrugamos cerca de las 07:00 de la mañana, desayunamos en el hotel y antes de las 08:30 de la mañana nos plantamos delante de La Galería de la Academia. Con una gran colección de esculturas, pinturas e instrumentos musicales, destaca sobretodo por albergar en su interior una de las esculturas más famosas de todos los tiempos: el David de Miguel Ángel.

La entrada al museo vale 8€ por persona. MOCHITIP:  nosotros fuimos tan pronto para evitar colas, aunque tienes la opción de pagar 4€ más y reservar el ticket anticipado por Internet, evitas las colas pero el museo puede que esté lleno de gente. Elegimos la opción de levantarnos pronto y visitar la galería con calma y sin gente y realmente mereció la pena ya que apenas había 50 personas en el museo. Se podía contemplar las obras tranquilamente. El horario del museo es de 08:15 de la mañana a 18:30 de la tarde.

Arte de Florencia

Salimos de La Galería de la Academia, la visita duro una hora aproximadamente y pusimos rumbo a la Plaza del Duomo, en la cual  hay el monumento más icónico de la ciudad, la Catedral de Santa María del Fiore.  Es muy importante ir pronto a la plaza así podéis aprovechar para hacer fotos sin que esté lleno de gente. La entrada a la Catedral es gratis. No obstante, para entrar a la cúpula hay que pagar unos 14 euros. Es una entrada combinada ya que te incluye el Campanario de Giotto, el Baptisterio y la Cripta.

Florencia

Campanario de Giotto

Nosotros compramos la entrada el mismo día a primera hora. Lo primero que hicimos fue subir al Campanario de Giotto, para nosotros las mejores vistas de todo Florencia, merece la pena subir todas las escaleras que hay hasta la cima, un total de 441. Se hace un poco largo así que recomendamos llevar una botella de agua para ir bebiendo. Hay dos tramos para ir descansando así que con un poco de paciencia se puede subir bien, y como ya hemos dicho anteriormente es un lugar único con unas vistas increíbles. 

Cúpula Florencia

Pasamos un rato arriba en la parte más alta del campanario haciendo fotos, seguidamente empezamos a descender. También con paciencia ya que teníamos que bajar los mismos 441 escalones. Después de la bajada y de descansar un poco, entramos a la Catedral de Santa María del Fiore, paseamos por dentro de la enorme catedral. Visitamos la Cripta de Santa Reparata, Se puede ver la cripta bajando unas escaleras que se encuentran dentro de la misma catedral.

El horario es de 8:30 hasta las 17:00h (Festivo de 13:30 a 17:00 horas). En la catedral podemos ver las pinturas de las escenas del juicio final. El Horario para subir a la cúpula es distinto que el de la Catedral, La cúpula los domingos está cerrada y todo los otros días abren de 08:30 a 19.00 (Sábados hasta las 17:40).

Al ser domingo no pudimos visitar la cúpula de la catedral, pero sí que recomendaremos que se reserve hora para la subida a la cúpula. Ese mismo domingo fuimos al museo de la Ópera del Duomo para reservar hora para subir el lunes, ya que hay pocas horas y se suele llenar o tienes que hacer mucha cola, así que es importante ir pronto también.

Paseando por el centro histórico

Después de pasar más de media mañana en la Plaza del Duomo, seguimos paseando por las céntricas calles de la ciudad y ponemos dirección hacia la Fuente del Porcellino, o simplemente Il Porcellino, es el nombre local que los florentinos dan a una popular fuente de Florencia, situada en un lateral de la “logia” del Mercado Nuevo muy cerca del Ponte Vecchio.

Cuenta la leyenda que debes frotar el hocico del Porcellino y seguidamente poner una moneda dentro de su boca y soltarla, si la moneda cae dentro de la rejilla donde cae el agua os traerá buena suerte, de lo contrario, mejor probar con otra moneda. A nosotros por suerte nos entró a la primera.

Porcellino Florencia

Después de conseguir un poco de buena suerte, nos dirigimos a la Piazza della Republica que a escasos 5 minutos andando la puedes encontrar. Una de las plazas más grandes de Florencia y el núcleo de la ciudad desde la época romana. En el centro de la plaza está la Columna de la Abundancia, el corazón de la ciudad, símbolo del lugar donde se cruzan las principales calles de la antigua ciudad romana.

Decidimos parar para recuperar fuerzas en uno de los cafés más famosos de la ciudad, el Café Gilli,  que es la cafetería más grande de la ciudad y sirven dulces muy ricos, aunque es bastante cara, pero es un lugar muy idílico y único.

Mirador en la Piazza Michelangelo

Terminamos el café y  seguimos andando por las coloridas calles de la ciudad hasta nuestra siguiente parada del día, la Plaza Michelangelo, el mejor mirador de Florencia. Fuimos andando porque nos gusta conocer y explorar todos los rincones de la ciudad y en apenas quince minutos, y tras muchas escaleras, te plantas en la plaza. Podéis evitar los escalones si cogéis los autobuses 12 o 13 depende de la zona donde os encontréis y en apenas 10 minutos también estaréis en el mirador y sin subir escaleras.

Las vistas desde lo alto del mirador son espectaculares, merece la pena relajarse y sentarse unos minutos contemplando toda la ciudad. En la plaza, además de una réplica en bronce del David de Miguel Ángel, encontraréis un restaurante y cafeterías donde poder sentaros. También hay diversos quioscos donde poder comprar un helado o algo de comer.

Bajamos andando del mirador y tardamos un poco menos, decidimos parar a comer ya que era un poco más de las 14:00h y teníamos hambre. Comimos en una pequeña pizzería cerca del río y de la iglesia de Santa Croce. Buena pasta y buena pizza a buen precio, no es extraño, normalmente comer en Italia es síntoma de comer bien.

Iglesia de la Santa Croce

La pizzería se llama Oinos y el trato del personal fue excelente y fueron muy rápidos. Con el estómago lleno y el cuerpo cargado de energías, decidimos seguir nuestra ruta hacía la iglesia de la Santa Croce. Una impresionante iglesia franciscana, la más grande del mundo, ya que tiene 115 metros de longitud y 38 metros de ancho.

En Florencia sólo es superada en tamaño por la Catedral. En su interior se encuentran más de 300 tumbas, entre ellas las de personas tan importantes como Galileo, Maquiavelo o Michelangelo entre otros. Nosotros no entramos porque nos quedaba mucho por ver y disponíamos de  poco tiempo. La entrada vale 8€ aunque los domingos solo se puede visitar durante 3 horas, así que tenéis que estar atentos al horario.

Piazza della Signoria 

A pocos metros de la plaza de Santa Croce se encuentra otra de las plazas más importantes de Florencia, la Piazza della Signoria, es la sede del poder civil con el Palacio Vecchio que actualmente es un museo. Esta plaza en forma de “L”, es el corazón de la vida social de la ciudad y se encuentra en la parte central de la Florencia medieval, al sur de la catedral de Santa Maria dei Fiore y a pocos  metros del Ponte Vecchio y del río Arno.

En esta plaza también podemos encontrar  La Logia de la Signoria, una galería llena de estatuas y donde destaca por encima de las demás, la estatua de Perseo con la cabeza de medusa. Y justo en frente la fuente de Neptuno; nosotros no la pudimos ver, ya que la estaban restaurando y estaba totalmente tapada. En esta plaza hay muchas cafeterías para tomar algo.

La Galería de los Uffizi

En una de las calles que lleva de la plaza al río, podemos encontrar la Galería de los Uffizi. Con pinturas mundialmente reconocidas, se la considera como una de las atracciones turísticas más vistas de Florencia. Nos quedamos sin entradas porque no reservamos con antelación así que no pudimos entrar. Las entradas se pueden comprar a través de Internet, pero se tiene que pagar 4€ más de lo que valen para la reserva anticipada, así que entrar a la galería puede llegar a costar 12€ si no queréis hacer colas.

Cruzamos la calle y llegamos al río justo antes del atardecer, con bonitas vistas del Ponte Vecchio, nos acercamos al puente y nos hacemos unas fotos, una vistas de ensueño al atardecer. No solo es el puente más bonito de la ciudad si no que es el primer puente de piedra documentado del lugar. Es uno de los sitios más románticos de la ciudad. Las parejas locales traen candados y sellan su amor en el puente lanzando la llave al mar, así que si vais con vuestra pareja darle una sorpresa y llevar un candado.

Cruzamos el puente y nos dirigimos hacia el Palazzo Pitti donde hicimos unas fotos desde fuera por que al ser domingo por la tarde estaba cerrado. Anteriormente fue la residencia de los grandes Duques de la Toscana y del rey de Italia. En la actualidad es un museo y también en su interior se encuentran los Jardines de Boboli, muy famosos en la ciudad.

Atardecer en el Ponte Vecchio

Después de las fotos regresamos hacia el puente, pero esta vez no pasamos por Ponte Vecchio, fuimos hacia al Ponte de Santa Trinita, dónde hay las mejores vistas del otro puente. Cruzamos por una calle paralela al río donde hay una pequeña entrada lateral hacía un hotel y allí hay un mirador fantástico hacia el Ponte Vecchio, hicimos muchas fotos y seguimos hacia nuevo puente, compramos un helado y seguimos con nuestro ritual de fotos; nos encanta la fotografía y todavía más con estas vistas.

Florencia

Florencia

Anocheció en el puente, haciendo fotos, tomando un helado y viendo como una pareja de japoneses se hacía fotos vestidos con sus elegantes trajes. Caminamos hacia la Plaza de San Lorenzo, para ver su bonita basílica y en la que destaca la Capilla de los Médici, también creada por Brunelleschi. Después de visitarla por fuera nos fuimos hacia el mercado central, uno de los descubrimientos del viaje, entramos en el mercado y en el primer piso encontramos muchos restaurantes con productos locales, nos sorprendió mucho el ambiente que había, así que decidimos cenar allí.

Nos encantó ya que podíamos probar diferente tipo de comida de distintos restaurantes. Te sientas en unas mesas grandes, y vas a buscar la comida donde más te apetezca, puedes  también degustar vinos locales y cervezas, todo a precio muy económico. Nos encantó y por eso recomendamos este punto de interés de La Mochila en la Espalda.

Después de la cena nos dirigimos hacia el hotel a descansar, hemos caminado mucho durante todo el día y necesitamos reponer energías para la siguiente jornada.

Día 3 – Florencia y Bolonia

Empieza la jornada muy temprana, a las 07:30 suena el despertador para desayunar tranquilos en el hotel, preparar la ruta del día y recoger las maletas por que a las 10:00 debíamos de abandonar la habitación. Teníamos pensado quedarnos hasta medio día en Florencia así que consultamos en el hotel si podíamos dejar las maletas hasta esa hora y no nos pusieron ningún impedimento.

Así que dejamos las maletas  en la condigna del hotel y nos dirigimos hacia la Plaza del Duomo. La reserva que hicimos a primera hora para subir a la cúpula de la catedral, nos faltaba por visitar este lugar. MOCHITIP: Es importante reservar ya que sino os podéis quedar sin subir porque las entradas se agotan muy rápidamente.

Subida a la cúpula de la Catedral

Llegamos a las 09:30 horas y muy poca gente haciendo cola, así que empezamos a subir los 463 escalones pronunciados que hay. La subida es un poco complicada para gente con claustrofobia ya que a medida que se sube se va cerrando el espacio y hay momentos que el paso es muy estrecho. Una vez conseguimos superar todos los escalones llegamos a la cima de la cúpula y te das cuenta que ha merecido la pena subirlos.

Unas vistas increíbles nos esperan a lo alto, así que nos tomamos un poco de respiro haciendo fotos y contemplando Florencia desde arriba. Después de recuperar la energía empezamos a bajar, os recomendamos llevar agua, pues el trayecto es largo, estrecho y cansado. Hay que ser pacientes porque hay algún tramo que sirve de subida y bajada con lo cual se suele colapsar de gente. 

Cúpula

Una vez a bajo, sobre las 11:00 de la mañana, intentamos hacer más fotos en la plaza del Duomo, muy complicado ya que hay mucha gente por los alrededores y siempre sale alguien en la foto. Así que entramos en el Baptisterio, donde hay algunas criptas y una bonita obra en el techo, pero por lo que destaca este edificio es por la puerta del paraíso, situada al este del Baptisterio. Es completamente dorada; se dijo de ella que era la obra de arte más fina jamás creada. 

Al finalizar la visita del Baptisterio, fuimos rápidamente hacia la iglesia de Santa María Novella, una de las iglesias más importantes de la ciudad. Entramos y realizamos una visita rápida ya que no disponíamos de mucho tiempo con lo que aprovechamos para sacar unas fotos, escuchar un poco de música en la plaza y pusimos rumbo al hotel para recoger las maletas.

¿Cómo ir de Florencia a Bolonia?

Después subimos a un bus que por 1,20€ nos llevaba a la estación.Una vez allí compramos un billete de tren hacia Bolonia, lugar desde donde sale nuestro vuelo hacia casa, que por 25€ nos lleva en apenas treinta minutos a nuestro destino. También hay la opción de comprar un billete por 10€ pero el tren hace muchas más paradas y tarda 1 hora y media, por lo que nosotros escogimos la opción rápida y cara. Compramos un Panini en la estación y subimos al tren, que en un abrir y cerrar de ojos, nos dejó en Bolonia.

En la terminal de Bolonia, decidimos aprovechar el tiempo y dejamos las maletas en una consigna en la misma terminal que por 6€ las guardaron. Como nos quedaba un poco más de tres horas para que saliera nuestro vuelo, decidimos ir al centro de la ciudad andando, tardamos unos 15 o 20 minutos.

Bolonia

¿Que visitar en Bolonia?

Llegamos a la Piazza Maggiore, en el auténtico corazón de la ciudad, se encuentran muchos de los principales monumentos de la ciudad como la Basílica de San Petronio, el Palazzo d’Accursio, el Palazzo dei Banchi y el Archiginnasio. Justo al lado se encuentra la Plaza de Neptuno, con su fuente del mismo nombre, que también se encontraba en obras, así que no la pudimos ver.

Después de pasear por las bonitas calles del centro de Bolonia, nos encontramos con las dos torres. Las torres Asinelli y Garisenda: ningún viajero deber irse de Bolonia sin subir a lo más alto de la Torre Asinelli. Aunque hay que subir 500 escalones, se pueden apreciar una panorámica inmejorable de la ciudad. No la pudimos visitar al no disponer de tiempo ya que salía nuestro vuelo, pero os lo contamos por si vais a esta preciosa ciudad.

Torres Bolonia

Después de la visita exprés por el centro de la ciudad, tomamos un chocolate caliente en una cafetería del centro ya que hacía bastante más frío que en Florencia, y nos volvimos andando a la estación. Si disponéis de más tiempo visitar el Santuario de San Luca ya que es uno de los lugares con más encanto de la zona. Aunque se encuentra alejado del centro, su visita merece la pena sobretodo el paseo hasta el Santuario, dónde se puede ver un porticado de 666 arcos. El santuario está rodeado de bosques y tiene unas vistas privilegiadas de la ciudad.

Vuelta a Barcelona

Nosotros no teníamos más tiempo, así que fuimos a la estación, recogimos las maletas y cogimos el bus que hace el trayecto hacia el aeropuerto. El ticket del Aerobus vale 6€ por persona y sale cada 11 minutos desde y hacia el aeropuerto, la duración del recorrido es de 20 a 25 minutos. Llegamos al aeropuerto de Bolonia a la hora prevista, el vuelo salió a la hora, así que llegamos a Barcelona a la hora marcada. Así termina nuestra escapada italiana. Ciao.

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